Déjame pasar toda la vida haciendo bien. Acaso parecí cercano al mal, no, soñé versos de menta, aliñados con amor de blues, algo vintage y descolorido, pero en todo su potencial. Quien sabe, quizá si fui yo quien inventó la Luna, no se. Todo es cuestión de perspectiva, alzo la vista y miro tus ojos, jamás pensé poder levantarme de la cama tantas mañanas seguidas, creí que acabaría tendido frente al horizonte buscando energía, pero no. Sí, fui capaz de elegir mi camino, junto a los besos de tantas pinceladas azules que me dio la vida. Caminé solo, en ocasionas, mas nunca abandonado, ni perdido de verdad, apenas un joven como para llegar al final de los caminos. No entiendo la razón, pero si vivió alma ayer fue por poder vivir ahora. Sin embargo, no hace falta saber tanto, solo un resquicio del saber de mi locura, deleitándose al amanecer, un whisky con hielo y tiempo que gastar. Al menos, siempre fui yo quien existió.
lunes 16 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada